Me encanta inspirarme en lo que me rodea. Cuando saco a los perros en la (muy) temprana mañana, presencio la niebla matutina creando capas de grises suaves y rosados donde el sol sale detrás de las colinas. Quiero recrear esas tonalidades en tintes naturales para una paleta inspirada en el invierno.
La paleta: Colores del invierno

La clave para crear tonos invernales es la sutileza. No buscamos tonos brillantes ni excesivamente saturados, sino matices delicados, discretos y casi etéreos. Por lo general soy del tipo que se entrega por completo con tonos saturados y vibrantes, pero para este look menos será más.
He hecho una lista de sugerencias y escribiré cómo puedes lograrlas:

Azul escarchado El índigo, la piedra angular de la paleta de cualquier tintorero natural, puede producir azules pálidos y helados controlando el número de inmersiones en el baño. Una sola inmersión rápida en un baño de índigo débil da como resultado un azul suave que recuerda a un cielo invernal despejado. El azul de guado nos ofrece una versión más gris de los azules invernales, por lo que también podría encajar muy bien.
Tengo nuevas descargas sobre cómo crear un baño de índigo con sulfato ferroso; solo asegúrate de reducir la cantidad de índigo a una tercera parte:
Gris plateado Los modificadores a base de hierro son tus mejores aliados para lograr grises suaves. Combina un mordiente de hierro con plantas ricas en taninos como las cáscaras de granada o las agallas de roble, que producen un gris más púrpura. ¿El resultado? Tonos sutiles y plateados perfectos para proyectos invernales.
Lavanda helada Un tono sorprendente y delicado, la lavanda helada se puede conseguir combinando rubia o lac con un toque de hierro. La clave es usar baños de tinte muy diluidos para mantener la cualidad fría y pálida del tono.
Verde pálido Lograr un verde escarchado se trata de mezclar tonos amarillos y azules. Empieza con una base ligera de reseda o fustic y termina con una inmersión rápida en índigo o un ligero modificador de hierro.

Verdes musgo: la henna es tu aliada cuando se trata de verdes musgo. Usa un modificador de sulfato ferroso después de teñir para conseguir esos verdes perfectos que parecen sacados directamente del bosque invernal.
Pasos para crear tu paleta de tonos invernales
Aquí tienes algunas pautas sencillas para ayudarte a empezar con estos tonos fríos e invernales:
Prepara tu tejido Usa una base de tejido suave y cremosa como la seda noil, que se presta maravillosamente a los tintes naturales y realza el efecto apagado y escarchado. Mordienta tu tejido con alumbre o hierro, según los tonos deseados.
Comienza con baños de tinte ligeros Usa concentraciones de tinte más suaves para evitar colores demasiado saturados. Los tonos helados se logran mediante la moderación. Mis recomendaciones habituales en las descripciones del producto son para una tonalidad saturada; puedes tomar un tercio de la recomendación para mantener tu color pálido.
Experimenta con sobreteñidos y modificadores La magia de los tintes naturales a menudo reside en la superposición de capas. Por ejemplo, sumerge una tela en un baño de índigo débil después de teñirla con reseda para lograr un verde pálido, o aplica un modificador de hierro para suavizar y enfriar colores cálidos.
Documenta tu proceso Lleva notas de tus recetas y procesos. El delicado equilibrio necesario para los tonos helados es más fácil de replicar cuando tienes registros detallados de mordientes, concentraciones de tinte y modificadores.
Teñido invernal: una temporada tranquila
Creo que este es el momento ideal para conectarte con el ritmo más lento y tranquilo de la estación.
Si te gustaría comenzar tu propia paleta invernal, visita la tienda, donde encontrarás una selección de polvos para tintes naturales perfectos para estos tonos. Me encantaría ver las paletas que crees: ¡etiquétame en tus fotos en Instagram o compártelas en los comentarios abajo!
Celebremos el invierno con la magia de los tintes naturales.
Saludos cálidos (¿o debería decir fríos?),
Suzanne Tamar Dekel
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